En la última década, Rigiflex atravesó una transformación profunda. La inversión constante en equipos de alta tecnología y rendimiento permitió que nuestros procesos hoy sean 100 % estandarizados y automatizados, lo que garantiza precisión, repetibilidad y máxima eficiencia en cada pieza que fabricamos. Este cambio no fue solo estructural, sino estratégico: apuntamos a consolidar una producción industrial moderna, flexible y preparada para los desafíos del mercado actual.
Pero si hay algo que define a Rigiflex es su capacidad de anticipación. Estamos en constante desarrollo de nuevos productos, con un ojo puesto en cada modelo que aparece en el mercado, para que nuestras soluciones lleguen de forma oportuna a toda la cadena de comercialización. Esta vocación por innovar, junto con un firme compromiso por la calidad—respaldado por nuestras certificaciones ISO renovadas año tras año—nos permite seguir liderando con confianza el camino de la reposición automotriz en Latinoamérica.
