En cualquier sistema que trabaje con fluidos -ya sea aceite, aire, combustible o refrigerante- el caño flexible cumple una función crítica. No es simplemente un componente de paso: es una pieza que debe adaptarse a la presión, a la temperatura y, sobre todo, al tipo de fluido que circula por dentro. En Rigiflex lo sabemos, y por eso respetamos una premisa técnica innegociable: usar la manguera adecuada para cada aplicación.
Seleccionamos cuidadosamente la materia prima para asegurar compatibilidad química, resistencia mecánica y durabilidad en condiciones exigentes. Cada caño flexible Rigiflex está ensamblado con componentes que cumplen nuestros estándares de calidad, garantizando una conexión segura y fiable para cada sistema.
Además, todo el proceso de fabricación se realiza bajo un estricto control de calidad certificado por la norma ISO 9001, lo que nos permite asegurar consistencia, trazabilidad y excelencia técnica en cada unidad. Porque cuando se trata de vehículos y maquinaria en movimiento, la fiabilidad no se negocia.
